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Funeral budista: ritos, tradiciones y significados profundos

Funeral budista: ritos, tradiciones y significados profundos

En el budismo se considera la muerte como un momento que forma parte de una vida cíclica, algo natural e inevitable a lo que no hay que temer porque, para los budistas, la muerte es el principio de otra vida, que se irá repitiendo en sucesivas reencarnaciones hasta alcanzar el Nirvana. Estas creencias influyen en cómo se entienden y organizan los funerales budistas, en cuyas características profundizamos hoy en Stelae.

Conceptos básicos del funeral budista

Para comprender los funerales budistas es necesario primero tener claros varios conceptos clave que relacionan muerte y budismo.

Nirvana

El nirvana es el estado que alcanza una persona cuando ya ha obtenido toda la sabiduría espiritual para conocer la Verdad. Por eso, los ritos funerarios del budismo se consideran ‘ritos de paso’.

En un funeral budista tibetano, a la persona fallecida se le lee El Libro de los Muertos (Bar-do'i-thos-grol) para darle las claves hacia su siguiente paso.

Bardo

Bardo en budismo es el Estado Intermedio de dos vidas, un proceso que dura 49 días, en los que se hacen ofrendas a la persona fallecida en forma de alimentos y bebidas.

Aunque el bardo más conocido es el que se produce en el proceso de la muerte de una persona, en el budismo se pueden distinguir seis bardos. La muerte constituye el segundo bardo: el posterior a la vida y el anterior al renacer.

Samsara

El samsara es un concepto que hace referencia a una existencia cíclica ligada a la muerte, el renacimiento y el sufrimiento. Se traduce como ‘vagar’ o ‘dar vueltas’ y se basa en la enseñanza de Buda de que el mundo es sufrimiento.

Por tanto, el samsara es un laberinto cuyo origen está en la ignorancia o en no reconocer la realidad, y se debe despertar de él para poder conocer la Verdad y alcanzar el Nirvana.

Ritos y ceremonias budistas

Los funerales budistas tienen características muy particulares que nada tienen que ver con otros rituales de despedida a nuestros seres queridos. Es El Libro de los Muertos el que indica cómo debe ser un funeral budista, estableciendo varias fases en las que se realiza una serie de ritos concretos.

Hay que aclarar que no existe un único y común rito funerario budista. Las prácticas funerarias y la forma de expresar el duelo varía en cada región. Por ejemplo, en España se ha simplificado mucho para adaptarse a la legislación vigente y se ha reducido a poco más que un funeral. En China o en México, en cambio, los funerales son mucho más complejos.

Oraciones

Generalmente, el primer paso en los funerales budistas es leer las instrucciones que deberá seguir la persona fallecida para salir del estado intermedio (bardo) y llegar hasta su siguiente existencia en el ciclo del samsara o hasta su liberación definitiva (el nirvana).

En esta etapa del funeral budista están presentes los familiares y amigos de la persona fallecida, para reflexionar juntos sobre las buenas obras realizadas por su ser querido, pues el karma es un elemento fundamental en la siguiente existencia de su ciclo de vida.

Ofrendas

A continuación, entre los ritos de los funerales budistas, se espera un mínimo de tres días en los que a la persona fallecida no se le toca, no se le mueve y no se le perturba. Es el tiempo que necesita su conciencia para abandonar el cuerpo por completo.

El velatorio se realiza en casa del fallecido o en un tanatorio, de cuerpo presente; la familia viste de blanco y los allegados van de negro o de color oscuro.

Incineración

En un funeral budista tradicional, pasados tres días, los budistas prefieren la incineración al entierro, aunque también practican otras fórmulas como:

  • La inhumación.
  • El sepelio en el agua.
  • Dejar el cuerpo en la naturaleza a merced de las aves carroñeras y de su descomposición natural.

Estas cuatro formas de dar destino a un ser querido cuando fallece, con base en los ritos funerarios budistas, corresponden con los Cuatro Elementos de la naturaleza.

Prácticas de duelo budistas

Como ocurre con otras religiones, como en los funerales católicos, después del entierro o incineración de una persona budista se sigue recordando a ese ser querido. Aunque, en este caso, tras la incineración, da comienzo un calendario de ceremonias basadas en la tradición vajrayana del budismo:

  1. Diaria. Durante la primera semana tras el fallecimiento, se celebra una ceremonia diaria de rezos.
  2. Semanal. En las siguientes siete semanas (49 días), se llevan a cabo ceremonias semanales, hasta que se produzca la disolución completa de la persona fallecida (que dura siete ciclos de siete días cada uno).
  3. Despedida final. Es una ceremonia que se celebra a los 49 días del fallecimiento, y participan familiares, amigos e invitados.
  4. Anual. Cada año, durante los siete años siguientes a su fallecimiento, se celebra una ceremonia para recordar a la persona fallecida.

Así de complejos son los funerales budistas, que también tienen muy en cuenta el karma, por lo que la donación de órganos tras el fallecimiento suele ser habitual.