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Rituales y costumbres en los funerales árabes con Stelae

Entre el cielo y la tierra: un viaje cultural a través de los funerales árabes

Cuando fallece una persona, las costumbres y tradiciones pueden cambiar en función de la cultura o la religión. Las diferencias entre los funerales católicos y los funerales budistas, por ejemplo, y un funeral árabe pueden ser muchas. La concepción que en cada religión se tiene sobre la muerte determina también los ritos que se llevan a cabo en cada caso. Por eso, en Stelae desgranamos las características de los funerales árabes para comprender mejor sus rituales y ceremonias.

Preparativos del funeral

Un funeral árabe se lleva a cabo siguiendo las enseñanzas del Corán y de la Sunna, la tradición del profeta Mahoma. En el Islam, la muerte es un acontecimiento natural que debe llevarse a cabo cuanto antes para liberar el alma del cuerpo. Por tanto, el entierro tiene lugar en los tres días siguientes al momento del fallecimiento.

Además, la muerte se considera el comienzo de la verdadera existencia y, por ello, se apresuran por realizar una serie de preparativos para que la persona fallecida pueda comenzar esa vida.

Ritos y ceremonias de los funerales árabes

En un funeral árabe tienen lugar diferentes ritos fúnebres muy solemnes, que van desde la preparación de la persona fallecida, pasando por su traslado al cementerio, el entierro e incluso los ritos y costumbres posteriores al mismo.

Preparación previa

En primer lugar, se realizan los preparativos del funeral, en los que se llevan a cabo el lavado y la envoltura de la persona fallecida de una forma muy determinada:

  1. Conforme a la tradición islámica, los miembros adultos de la familia bañan a la persona fallecida para su purificación (los hombres lo hacen con los hombres y las mujeres lo hacen con las mujeres). Se hace de una manera muy concreta, con un número impar de baños y un número de pasos que indican qué parte del cuerpo se lava en qué orden. Si se trata de una mujer, además, se le recoge la melena en tres trenzas que quedan a su espalda. Y, finalmente, se unta de aceites o perfumes.
  2. A continuación, una vez limpia, la persona fallecida es envuelta en una tela blanca. Se recomienda utilizar tres paños de algodón blancos para el hombre y cinco para la mujer.

Una vez realizado este paso, un funeral musulmán no suele tener visitas, salvo de ciertos miembros de la comunidad inmediatamente después de que la persona fallecida sea envuelta.

Funeral

El funeral árabe tiene lugar en la mezquita, en un servicio corto y muy formal.

Antes de entrar, los asistentes dejan sus zapatos en la puerta y mujeres y hombres se sientan en el suelo en zonas separadas. Todos deben vestir de manera formal y ellas, además, deben cubrirse la cabeza con un velo o una bufanda y llevar ropas flojas y de tipo modesto.

Tras los cantos y el rezo del Corán, los asistentes presentan sus respetos, pero los comentarios que hagan a la familia deben ser breves y de buen gusto.

Traslado

Cuando se termina con los preparativos previos al funeral árabe, la persona fallecida es trasladada para su entierro. Lo normal es que este traslado se realice en un ataúd de madera sin tapa, que después no será utilizado en el entierro, como veremos en el siguiente apartado.

En la procesión funeraria no participan las mujeres, pues esto se asocia con las antiguas plañideras y, para los musulmanes, hay un proceso específico de ‘llanto’ que no debe durar más de tres días.

Y otro aspecto importante en cuanto al traslado es que no debe realizarse a otra ciudad. Lo aconsejable es que la persona sea enterrada en la ciudad en la que fallece.

Entierro

En el Islam la persona fallecida se deposita directamente en contacto con la tierra, sin ataúd de ningún tipo, y tumbada sobre el costado derecho y con la cara orientada en dirección a La Meca.

Durante la ceremonia de entierro, se lee la primera Sura del Corán y se realizan otras oraciones. Al final, los asistentes lanzan tres puñados de tierra sobre la persona fallecida.

Ritos posteriores

Una vez se ha llevado a cabo el entierro en el cementerio, los familiares visitan la tumba de la persona fallecida en días clave: el tercero, el noveno y a los 40 días.

Los familiares deben hablar bien de su ser querido y rezar para que, según sus creencias, el arcángel Gabriel sepa que su ser querido merece recibir misericordia y salvarse del infierno. En este sentido, los familiares recitan el Corán durante tres noches en su recuerdo. También pueden expresar su dolor pero de forma moderada. Las mujeres no pueden extenderlo durante más de tres días, salvo que se trate de su marido. En ese caso, podrá durar cuatro meses y diez días.

Otra costumbre que también se lleva a cabo en otros tipos de rituales de despedida es la de enviar flores a la familia después del funeral, pero no se colocan flores en la tumba.

La importancia de la alimentación durante el período de duelo

Los familiares y amigos suelen llevar comida a la familia de una persona fallecida para que esta no tenga que ocuparse de ello durante el funeral árabe.

Además, los vecinos ofrecen sus casas para el velatorio y, durante este tiempo, ofrecen a los asistentes un café muy espeso que sabe bastante amargo. Este gesto es una manera de expresar la amargura que se siente por el fallecimiento de un ser querido.

También se sirve ese café tras el entierro, cuando se expresan las condolencias a la familia. Y, en este momento, también se da de comer un pan típico.

Por tanto, la alimentación también tiene un significado especial en un funeral árabe.